Hace un par de semanitas tuvimos la oportunidad de asistir a uno de los eventos más importantes del año… No son las campanadas por Belén Esteban ni ninguna de las apariciones televisivas de Camela… ¿Adivináis entonces de qué se trata…?

Ay, que hay que decirlo todo… Pues nada, que uno de los benjamines del grupo, nuestro querido Rafa, cumplió años… ¡Ni más ni menos que 22 primaveras! Todo un jovencito todavía, como aquel que dice… Para celebrarlo, proponía un plan inicial: partido de fútbol por la mañana en su barrio, visita a la Feria de Navidad de la uni por la tarde, y cena en “La Traviata” por la noche… Todo un planazo si no hubiese sido porque la lluvia aguó (y nunca mejor dicho), la mayor parte del día, trayendo consigo un frío hivernal que nos dejó a todos congelados, jeje.

De modo que, el plan inicial, acabó por transformarse en una quedada para cenar en el restaurante “La Traviata” de Alicante. Era la primera vez que parecía que íbamos a llegar puntuales… ¿A que es sorprendente? Habíamos quedado en la puerta del sitio a las 21:30… ¡Y ya estábamos purulando por las calles a las 21! Cada vez nos volvemos más formales, che… Jajaja. Pero nada, da igual… Porque nosotros siempre acabamos haciendo alguna de las nuestras… No sé si es que nos equivocamos de “Traviata”, que es lo más probable… Por lo que acabamos llamando a Rafa para que nos dijese dónde estaba la calle Girona… Y yo… “¿Pero no estamos en la calle Girona? Estamos buscando la calle Alemania”, jajaja.

Por fin acabamos en el restaurante… ¡Y aún habíamos llegado puntuales! En la puerta estaban Agus y su chica… Y poco a poco fueron llegando el resto: Héctor, Marta, Fran, Elena, Inés, Pedro, Jacobo, Joaquín, Cristina, el propio Rafa… La cena se desarrolló sin grandes complicaciones: la mayoría pidió pizza, Salva se comió unos spaguetti (si no recuerdo mal) y yo algo de pescado, mientras “rulaba” por la mesa una jarra de sangría que no probamos…

¡Y llegó el momento de los regalos! Entre todos, le regalamos algo de informática (no me preguntéis qué, adivinadlo por las fotos, que ahí no soy experta, -además de que no lo recuerdo, :P-) y un jersey muy pijito y atractivo… ¡El cual llevaba Jacobo igualito! Pronto llegaba el postre: tarta de algún sabor que podías decidir…

Salimos bastante tarde del restaurante (casi cuando estaban a punto de cerrar)… Tras la típica media hora en la puerta del “¿qué hacemos ahora?”, Rafa acabó olvidándose los regalos dentro del lugar, para luego tener que volver a posteriori… Bueno, eso y las fotos que nos hizo en grupo Fran… ¡A ver cuándo las pasáis! :)

Y nada, la “fiesta” acabó en The Duke, famoso pub irlandés situado en la Plaza de Los Luceros… ¡Os dejamos con las fotos! :)