Este pasado sábado nos volvimos a juntar… Nos pusimos nuestras mejores galas, ya que la ocasión lo requería y… ¡Celebramos el cumple de Carlos e Iñaki! Tras haber problemas con la reserva (porque éramos muchos los que queríamos hacer acto de presencia), Carlos consiguió una gran mesa (y otra más pequeña) en el Fresc-Co, céntrico restaurante de Alicante, muy bien ubicado y donde se pueden comer lechugas,pasta, helados y demás cositas verdes, jejeje.

Como no, nosotros dos, como buen par de pelochos que somos, volvimos a llegar tarde… Que si “Vero, te dejo el coche un rato…” (que fue una vuelta y ya está, no te las des de generoso… Jajaja), que si “Vero, vamos a hacer la compra a Mercalicante…”, que si “Vero, vamos a llevar la compra a casa… Que el coche con peso no va…”, que si “Vero, vamos al centro a intentar aparcar…”, etc. Total, llegamos al Fresc-Co con un retraso de 45 minutos, cuando la mayoría de los allí asistentes ya estaban acabando de cenar y… ¡Estaban a punto de cerrar el servicio de cerveza! Jajaja. Menos mal que nosotros no bebemos y comemos más bien poco…

Tras el típico reparto de regalos entre los agraciados y comer una muy buena tarta de chocolate con galletas (creo), nos “desperdigamos” con la finalidad de ir a la zona del Benacantil, famosa por las concentraciones de jóvenes practicando deportes tales como el botellón, jajaja. Y, siguiendo las directrices, pues… ¡Nos dispusimos a lo mismo! Jajaja.

Tras un rato permanecer allí (sin beber, eso sí) riéndonos de la cruz roja iluminadísima en la puerta del cementerio y llamándolo “La Iglesia del Infierno”, vinieron los únicos que faltaban para completar la noche… ¡Los maderos! No sé si con porra en mano o no, repitieron varias veces que querían el rincón donde estábamos “más limpio de lo que estaba.” Yo me preguntaba cómo íbamos a hacer eso, debido a que en ese rincón ya habían depositado deshechos muchos otros mucho antes (el olor era insoportable).

Nosotros no tuvimos ningún altercado con ellos, así que nos agarramos de la manita como un par de primos y nos fuimos al barrio a pegar cuatro botes… Prácticamente pasamos todo el tiempo en “La Noche”, pegando saltos al ritmo de Dorian o Faithless y riéndonos de si Tere DJ tenía o no bigote… Jajaja. Después nos reencontramos en una plaza de la cual no recuerdo su nombre para ya despedirnos como buenos amigos que somos e irnos cada mochuelo a nuestro olivo…

No son demasiadas las fotos que hicimos… Si nos pasan alguna más, no os preocupéis que las iremos subiendo, :). Espero que te lo pasases bien, Salvita, sobre todo al ritmo de Imsomnia de Faithless (quieras o no, Tere DJ acertó… Jajaja). Muchas gracias por venir por mí para que pudiese acompañarte, :)

Os dejo con las fotos,

¡Besitos!